Sanctuary AI es una empresa canadiense de robótica fundada en 2018 por exempleados de Kindred AI, una startup centrada en el uso de aprendizaje por refuerzo para la manipulación robótica. La empresa tiene su sede en Vancouver, Columbia Británica, y se dedica a construir robots humanoides capaces de operar en entornos diseñados para humanos. Su misión es crear la primera inteligencia de tipo humano del mundo para robots de propósito general, con el objetivo de abordar la escasez de mano de obra y transformar sectores como la manufactura, la logística y la atención sanitaria.
El producto principal de Sanctuary AI es Phoenix, un robot humanoide diseñado para realizar tareas repetitivas, peligrosas o difíciles para las personas. La empresa también desarrolla un sistema de control llamado Carbon, una plataforma de software de inteligencia artificial que permite al robot aprender y ejecutar tareas mediante instrucciones en lenguaje natural y demostraciones. Al combinar robótica avanzada con inteligencia artificial, Sanctuary AI busca ofrecer una solución de fuerza laboral adaptable a diversos entornos y tareas.
Fundación y desarrollo inicial
Sanctuary AI fue fundada en 2018 por Geordie Rose, Suzanne Gildert, Olivia Norton y otros antiguos miembros de Kindred AI. Rose, quien previamente cofundó D-Wave Systems, una empresa de computación cuántica, aportó una visión centrada en crear robots humanoides con capacidades cognitivas similares a las humanas. Durante sus primeros años, la empresa operó en modo sigiloso, desarrollando sus tecnologías principales antes de anunciar públicamente su misión en 2021.
En 2021, Sanctuary AI presentó su primer robot humanoide, Phoenix, diseñado para realizar una variedad de tareas, desde recoger y colocar objetos hasta operar maquinaria. El robot se desplegó inicialmente en un proyecto piloto con un importante minorista canadiense, donde completó con éxito tareas como reponer estantes y empaquetar productos. Esta primera implementación demostró el potencial de la tecnología y permitió a la empresa perfeccionar su enfoque.
Tecnología: Phoenix y Carbon
Phoenix es un robot humanoide de aproximadamente 1,70 metros de altura y 70 kilogramos de peso. Cuenta con dos brazos con siete grados de libertad cada uno, manos diestras con veinte grados de libertad en total, y una cabeza equipada con cámaras y sensores para la percepción del entorno. El robot puede desplazarse a una velocidad máxima de unos 5 kilómetros por hora y operar durante hasta doce horas con una sola carga.
El sistema de control Carbon es el "cerebro" de Phoenix. Utiliza una combinación de aprendizaje automático, aprendizaje profundo y redes neuronales para que el robot comprenda y ejecute tareas. Carbon es capaz de interpretar comandos en lenguaje natural, aprender de demostraciones y generalizar sus conocimientos a nuevas situaciones. Está construido sobre una arquitectura de modelo de lenguaje grande, similar a la utilizada en sistemas de IA generativa, pero adaptada para la acción física.
Una de las innovaciones clave de Carbon es su capacidad para aprender tareas sin necesidad de una reprogramación extensiva. Los operadores pueden entrenar a Phoenix mostrándole cómo realizar una tarea o dándole instrucciones verbales. El sistema utiliza aprendizaje por refuerzo para mejorar sus habilidades con el tiempo, lo que reduce la necesidad de codificación especializada y hace que el robot sea accesible para usuarios sin formación técnica avanzada.
Despliegue y colaboraciones
Sanctuary AI se ha centrado en desplegar Phoenix en entornos reales para validar su tecnología. En 2022, la empresa colaboró con una cadena de supermercados canadiense para probar el robot en una tienda, donde realizó tareas como reponer estantes y asistir a los clientes. El piloto fue exitoso y condujo a nuevas colaboraciones con otros minoristas y fabricantes.
En 2023, Sanctuary AI anunció una alianza con un importante fabricante de automóviles para explorar el uso de Phoenix en líneas de ensamblaje. El robot fue probado en tareas como el manejo de piezas y la inspección de calidad. Estos despliegues han proporcionado datos valiosos para mejorar el rendimiento y la fiabilidad del sistema.
La empresa también ha colaborado con instituciones académicas y organizaciones de investigación para avanzar en el campo de la robótica humanoide. Ha trabajado con la Universidad de Toronto y la Universidad Carnegie Mellon en proyectos de investigación relacionados con el aprendizaje robótico y el control.
Financiación y crecimiento
Sanctuary AI ha atraído inversiones significativas de fondos de capital de riesgo y socios estratégicos. En 2021, la empresa recaudó 30 millones de dólares en una ronda de financiación Serie A liderada por un destacado inversor tecnológico. En 2022, obtuvo 75 millones de dólares adicionales en una ronda Serie B, elevando su financiación total a más de 100 millones de dólares. Estos fondos se han utilizado para ampliar el equipo de ingeniería, aumentar la producción y acelerar el desarrollo de Carbon.
En 2023, la empresa anunció una colaboración con Microsoft para integrar sus capacidades de IA con los servicios en la nube de Azure. Esta alianza tiene como objetivo mejorar la escalabilidad y accesibilidad de los robots de Sanctuary AI, permitiendo a los clientes desplegar y gestionar flotas de robots Phoenix a través de la nube.
Panorama competitivo
Sanctuary AI opera en un campo en rápida evolución, la robótica humanoide, compitiendo con empresas como Figure AI, Optimus de Tesla y Neuralink (aunque esta última se centra en interfaces cerebro-computadora). A diferencia de algunos competidores que priorizan la velocidad o tareas específicas, Sanctuary AI enfatiza las capacidades de propósito general y la inteligencia similar a la humana.
El enfoque distintivo de la empresa reside en su énfasis en la interacción en lenguaje natural y el aprendizaje a partir de demostraciones. Mientras que otros robots dependen de programas predefinidos o de la teleoperación, Phoenix está diseñado para comprender y ejecutar una amplia variedad de tareas con una intervención humana mínima. Esta estrategia posiciona a Sanctuary AI como un líder en la búsqueda de robots de propósito general.
Desafíos y perspectivas futuras
A pesar de sus avances, Sanctuary AI enfrenta desafíos significativos. Los robots humanoides son complejos y costosos de producir, y lograr un rendimiento fiable en entornos no estructurados sigue siendo difícil. La empresa también debe abordar cuestiones de seguridad y regulación a medida que los robots se integran cada vez más en el lugar de trabajo.
De cara al futuro, Sanctuary AI planea expandir su línea de productos y mejorar las capacidades cognitivas de sus robots. La empresa está invirtiendo en modelos de lenguaje grande y arquitecturas transformer para mejorar la comprensión y el razonamiento de Carbon. También tiene como objetivo reducir el costo de Phoenix para hacerlo accesible a pequeñas y medianas empresas.
En 2024, Sanctuary AI anunció una hoja de ruta para desplegar miles de robots en diversas industrias en los próximos cinco años. La empresa también está explorando aplicaciones en el sector sanitario, donde los robots podrían asistir en el cuidado de pacientes y en la rehabilitación.
Implicaciones éticas y sociales
Sanctuary AI reconoce las implicaciones más amplias de la robótica humanoide en la sociedad. La empresa ha establecido un consejo asesor de ética para guiar su desarrollo y prácticas de despliegue. Hace hincapié en la importancia de crear robots que complementen a los trabajadores humanos en lugar de reemplazarlos, y aboga por políticas que apoyen la transición laboral.
La empresa también aborda las preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad de los datos, asegurando que sus robots están diseñados con salvaguardas para proteger la información sensible. A medida que los robots humanoides se vuelven más comunes, Sanctuary AI aspira a ser un líder responsable en el campo, promoviendo la transparencia y la rendición de cuentas.
Conclusión
Sanctuary AI está a la vanguardia del desarrollo de robots humanoides con inteligencia de tipo humano. A través de su robot Phoenix y su sistema de control Carbon, la empresa está ampliando los límites de la robótica y la inteligencia artificial. Con una financiación sustancial, alianzas estratégicas y una visión clara, Sanctuary AI está preparada para desempeñar un papel importante en la configuración del futuro del trabajo y la interacción entre humanos y robots.