En 2024, SoftBank invirtió 1.000 millones de dólares en OpenAI, la empresa estadounidense de inteligencia artificial dirigida por el CEO Sam Altman. La inversión formó parte de un compromiso más amplio de 10.000 millones de dólares por parte del conglomerado japonés, lo que señaló una profundización de la relación financiera entre uno de los mayores inversores tecnológicos del mundo y el desarrollador de ChatGPT. El acuerdo se produjo en el contexto de un acelerado auge de la IA, con los productos de IA generativa de OpenAI, incluidos ChatGPT y Codex, remodelando el panorama tecnológico.
OpenAI, fundada en 2015 como una organización sin fines de lucro, había transitado hacia una estructura con fines de lucro con tope en 2019 para atraer inversiones. Para 2024, ya había recibido más de 13.000 millones de dólares de Microsoft, su principal socio estratégico. La inversión de SoftBank se sumó a la sustancial base de capital de OpenAI, que más tarde respaldaría una ronda de financiación en marzo de 2026 que valoró a la empresa en 852.000 millones de dólares, convirtiéndola en una de las empresas de IA pura más valiosas a nivel mundial.
Antecedentes: Crecimiento y financiación de OpenAI
El viaje de OpenAI desde un laboratorio de investigación sin fines de lucro hasta una potencia comercial comenzó con su fundación en diciembre de 2015 por Elon Musk, Sam Altman, Ilya Sutskever, Greg Brockman, Trevor Blackwell, Andrej Karpathy, John Schulman, Wojciech Zaremba y otros. Los compromisos iniciales de 1.000 millones de dólares de Musk, Altman, Brockman, Reid Hoffman, Jessica Livingston, Peter Thiel, Amazon Web Services e Infosys tardaron en materializarse, con solo 133 millones de dólares recibidos para 2021. La reestructuración de 2019 creó una subsidiaria con fines de lucro con tope, OpenAI LP, permitiendo la inversión externa mientras se mantenía la supervisión sin fines de lucro.
La inversión de 1.000 millones de dólares de Microsoft en 2019 fue un punto de inflexión, proporcionando recursos de cómputo en Azure e integrando los modelos de OpenAI en sus productos. Para 2024, OpenAI había lanzado GPT-4, modelos GPT-Image y estaba desarrollando agentes de IA avanzados. Los ingresos de la empresa crecieron rápidamente, pero también lo hicieron sus costos de cómputo, lo que requirió infusiones de capital continuas. La inversión de SoftBank llegó en un momento en que OpenAI expandía sus ofertas empresariales y enfrentaba una competencia creciente de Anthropic, Google DeepMind y otros.
Detalles de la inversión de SoftBank
La inversión de 1.000 millones de dólares se anunció en 2024, con SoftBank comprometiéndose a un total de 10.000 millones de dólares a lo largo del tiempo. El acuerdo se estructuró como parte de la estrategia más amplia de SoftBank para invertir en infraestructura y aplicaciones de IA. SoftBank, conocido por su Vision Fund, había invertido previamente en empresas de IA como Figure AI y Character AI, pero la inversión en OpenAI fue su mayor apuesta individual en un desarrollador de modelos de IA pura.
La inversión no estuvo exenta de controversia. Algunos observadores señalaron que el fundador de SoftBank, Masayoshi Son, tenía un historial de apuestas agresivas en tecnología, y que el sector de la IA experimentaba un ciclo de auge y caída. Sin embargo, la sólida posición de mercado de OpenAI y la creciente demanda de IA generativa hicieron que la inversión pareciera prudente. El acuerdo también incluyó disposiciones para que SoftBank pudiera aumentar su participación en futuras rondas.
Implicaciones estratégicas para OpenAI
La inversión de SoftBank proporcionó a OpenAI una mayor capacidad financiera para escalar sus operaciones, particularmente en las áreas de entrenamiento e implementación de modelos. Los requisitos de cómputo de OpenAI eran inmensos, con ejecuciones de entrenamiento en modelos de aprendizaje profundo que requerían miles de GPU. El capital permitió a OpenAI asegurar más cómputo de socios como Microsoft y Oracle Cloud, e invertir en investigación sobre superinteligencia y seguridad de la IA.
Además, la inversión señaló confianza en el liderazgo de OpenAI, a pesar de la turbulencia de 2023 cuando el despido y regreso de Sam Altman vio a Altman brevemente destituido y restituido como CEO. Para 2024, Altman había consolidado su posición, y la empresa se centraba en comercializar sus tecnologías. El acuerdo con SoftBank también ayudó a OpenAI a diversificar su base de inversores más allá de Microsoft, reduciendo su dependencia de un único socio.
Panorama más amplio de la inversión en IA
La inversión de SoftBank fue parte de una ola de rondas de financiación masivas en IA. En 2023, la ronda de 4.000 millones de dólares de Anthropic en 2023 vio a Anthropic recaudar 4.000 millones de dólares de Amazon y Google, mientras que la ronda de financiación de Inflection AI recaudó 1.300 millones de dólares. En 2024, la ronda de 175 millones de dólares de Cognition en 2024 y la ronda de 675 millones de dólares de Figure en 2024 destacaron el entusiasmo de los inversores por las aplicaciones de IA. El auge de la IA fue impulsado por el éxito de los modelos transformadores generativos preentrenados y la adopción generalizada de ChatGPT, que se convirtió en uno de los sitios web más visitados a nivel mundial.
La inversión de SoftBank también reflejó una tendencia más amplia de inversores japoneses y de otros países internacionales que buscan exposición a empresas estadounidenses de IA. El acuerdo se vio como una validación del modelo de negocio de OpenAI y su potencial para lograr la inteligencia artificial general. Sin embargo, algunos expertos advirtieron sobre una burbuja de IA, citando altas valoraciones y retornos inciertos.
Impacto en la gobernanza y la seguridad de OpenAI
La inversión planteó preguntas sobre la gobernanza de OpenAI y su compromiso con la seguridad de la IA. En 2024, aproximadamente la mitad de los investigadores de seguridad de IA de OpenAI abandonaron la empresa, citando una despriorización de la seguridad. La partida de figuras clave como Ilya Sutskever y John Schulman llevó a la fundación de empresas competidoras como Safe Superintelligence y Thinking Machines Lab. La participación de SoftBank no abordó directamente estas preocupaciones, pero proporcionó estabilidad financiera que podría permitir a OpenAI invertir en investigación de seguridad.
La carta fundacional de OpenAI enfatizaba el desarrollo seguro de la AGI, pero los críticos argumentaban que las presiones comerciales estaban erosionando esta misión. La empresa enfrentó demandas de autores y empresas de medios por infracción de derechos de autor, así como el escrutinio de los reguladores. La inversión de SoftBank, aunque beneficiosa financieramente, añadió a la percepción de que OpenAI priorizaba el crecimiento sobre la seguridad.
Perspectivas futuras
Tras la inversión de SoftBank, OpenAI continuó expandiendo sus capacidades. En 2026, la empresa cerró una ronda de financiación con una valoración de 852.000 millones de dólares, y sus agentes estuvieron involucrados en incidentes de alto perfil, incluidos los ciberataques de agentes de OpenAI en 2026. OpenAI también publicó soluciones reclamadas a problemas matemáticos importantes, incluido el problema de existencia y suavidad de Navier-Stokes, un Problema del Milenio. Estos desarrollos subrayaron el rápido progreso de la empresa y el potencial transformador de la IA.
La inversión de SoftBank fue un momento crucial en la historia de OpenAI, proporcionando el capital necesario para mantener su liderazgo en el campo de la IA. A partir de 2026, OpenAI seguía siendo una de las empresas de IA más valiosas, rivalizada solo por Anthropic. Se esperaba que la asociación con SoftBank continuara, con posibles inversiones futuras mientras OpenAI perseguía su misión de asegurar que la AGI beneficie a toda la humanidad.
Conclusión
La ronda de 1.000 millones de dólares de SoftBank en OpenAI en 2024 fue un evento histórico en el panorama de la inversión en IA. Destacó las crecientes apuestas financieras en el desarrollo de la IA y la confianza de los principales inversores en la trayectoria de OpenAI. Si bien persistieron desafíos, incluidas preocupaciones de seguridad y presiones regulatorias, la inversión posicionó a OpenAI para un crecimiento e innovación continuos. El acuerdo también subrayó la naturaleza global del auge de la IA, con capital japonés desempeñando un papel significativo en las empresas estadounidenses de IA.