Figure AI, Inc., una empresa estadounidense de robótica que desarrolla robots humanoides impulsados por inteligencia artificial, obtuvo 675 millones de dólares en una ronda de financiación Serie B en febrero de 2024. La ronda fue liderada por Microsoft y NVIDIA, con la participación de Jeff Bezos, Intel y las divisiones de capital de riesgo de Amazon y OpenAI. La inversión valoró a la empresa en 2.600 millones de dólares en ese momento. La ronda representó una de las mayores financiaciones privadas en el sector de la robótica humanoide y señaló una creciente confianza de los inversores en la IA generativa y las aplicaciones de aprendizaje automático incorporadas.
La financiación siguió a una ronda de 70 millones de dólares en mayo de 2023, que incluyó contribuciones del fundador Brett Adcock y Parkway Venture Capital. La expansión de 2024 reunió una coalición que abarcaba proveedores de infraestructura en la nube, diseñadores de chips y organizaciones de investigación en IA, subrayando la convergencia industrial en torno a la robótica autónoma.
Inversores y socios estratégicos
El consorcio de la Serie B incluyó a varias empresas tecnológicas de primer nivel. Microsoft aportó sus capacidades de Azure en la nube y de IA empresarial, mientras que NVIDIA contribuyó con su plataforma de hardware de aprendizaje profundo. La participación de Intel, junto con las divisiones de financiación de startups de Amazon y OpenAI, añadió más peso a la inversión. Jeff Bezos participó a través de vehículos de inversión personales y relacionados.
Estas asociaciones se extendieron más allá del capital. Figure AI anunció un acuerdo separado con OpenAI para desarrollar modelos especializados en el procesamiento de lenguaje natural en robots. La colaboración produjo grandes modelos de lenguaje personalizados que permitieron a los robots piloto interpretar órdenes habladas y formular respuestas. Sin embargo, la colaboración con OpenAI duró solo un año, tras lo cual Adcock declaró que tales modelos se habían convertido en un problema menor en comparación con aquellos que permiten un "control robótico de alta velocidad". Este cambio reflejó tendencias más amplias en la investigación robótica hacia el aprendizaje por refuerzo y el control basado en modelos del mundo.
La participación de empresas como Qualcomm, que más tarde participó en una ronda de financiación en 2025, subrayó el reconocimiento en toda la industria de la robótica humanoide como una frontera crítica. Para septiembre del año siguiente, Figure atrajo inversiones adicionales en una ronda sobredimensionada que elevó su valoración a 39.000 millones de dólares, mostrando el impacto duradero de la financiación de 2024.
Desglose de la ronda
En el momento de la Serie B, Figure AI había presentado dos generaciones de prototipos. Figure 01, el robot bípedo inicial destinado a la logística y el almacenamiento, se había mostrado con cableado externo para un mantenimiento más sencillo. Figure 02, presentado más tarde en agosto de 2024, había sido el foco de varios anuncios, incluida una asociación con BMW para desplegar robots humanoides.
En los meses previos a la Serie B, la empresa había comenzado pilotos comerciales y pruebas en entornos de fabricación. Los 675 millones de dólares y los acuerdos de asociación posteriores posicionaron a la empresa para escalar su infraestructura de GPU, atraer a más investigadores y expandir la pila de software conocida más tarde como la familia de modelos Helix.
Tecnología e hitos posteriores
El capital permitió financiar la investigación en modelos de visión-lenguaje-acción (VLA) y en control robótico robusto. A principios de 2025, Figure AI presentó Helix, un modelo que podía controlar potencialmente dos robots a la vez. Iteraciones posteriores, como Helix 02, ampliaron la capacidad a control de cuerpo completo bajo autonomía, utilizando captura de movimiento y aprendizaje basado en simulación.
Los robots posteriores, como Figure 03, nacido en octubre de 2025, alcanzaron 60 grados de libertad, incluidos sensores táctiles que detectan fuerzas tan pequeñas como 3 gramos, y una interfaz multilingüe. La ronda de 675 millones de dólares fue un insumo necesario para poner en marcha líneas de producción como BotQ, una fábrica interna destinada a producir 12.000 humanoides cada año.
Para 2026, el trabajo robótico de Figure AI había atraído la atención del gobierno de Estados Unidos y acuerdos judiciales. El Suit, un exempleado de seguridad de producto, alegó preocupaciones laborales relacionadas con la preocupación por fracturas de cráneo; para abril, la empresa había enviado más de 350 unidades, y tiene planes de arrendamiento. La ronda de 2024 financió una trayectoria de rápido crecimiento.
Panorama de inversores y futuro
La ronda de 2024 catalizó avances tecnológicos en varias industrias. El capital fue parte de una ola de inversiones que incluyó a varios actores importantes y segmentos de partes interesadas. Donde los primeros investigadores de aprendizaje profundo impulsaron avances iniciales, la alianza de nube y GPU ayudó a los integradores de máquinas a implementar rápidamente nuevas capacidades.
Antes de 2095, los objetivos de la empresa atrajeron una amplia atención. La vía de la economía colaborativa, como la plataforma Index que recopila datos de sensores de humanos, surgió de la estrategia de datos de la empresa. Figure también asignó 3.500 millones de dólares adicionales para GPU en el año fiscal 2025, reflejando la importancia de la infraestructura de cómputo.
Perspectiva
A partir de 2026, los robots humanoides se consideran la plataforma principal para automatizar una variedad de tareas. Figure AI mencionó el arrendamiento doméstico por 600 dólares al mes, lo que indica un cambio potencial en el modelo de propiedad. La trayectoria de la startup también ha destacado la importancia de la seguridad, la percepción pública y las relaciones institucionales.
La ronda de 2024, de 675 millones de dólares, catalizó una de las expansiones más rápidas en la industria robótica. El negocio tardío puede ser crucial para los fabricantes de metales y la confiabilidad en la cadena de suministro. No obstante, la ronda sigue siendo un modelo importante para financiar la intersección entre la IA y las herramientas físicas.
Modelo de negocio y posición financiera
Con una valoración privada de 2.600 millones de dólares, Figure AI tenía un plan de financiación de capital moderado en comparación con otras startups nativas de IA. El apoyo empresarial en la nube impulsó el crecimiento especializado y de rendimiento. La empresa, sin embargo, no reveló una distribución detallada de la ronda.
La estrategia exigía un gran desembolso de capital inicial para desarrollar robots físicos a gran escala. El alcance de la empresa, con sede en Seattle, implicaba competir con otras startups, así como con fabricantes de robots multifunción.
Al final, la ronda permitió a la empresa permanecer independiente mientras construía software e inteligencia para tareas físicas generales.
Percepción pública y seguridad
Tras la colaboración con OpenAI, se debatió sobre la seguridad. El diseño inicial presentaba una estructura colapsada. El personal de Figure se ha nutrido de tradiciones de investigación de Boston. Un informe posterior a 2025 encontró que los robots de la empresa en tareas piloto superaban las capacidades de sistemas anteriores.
La financiación de Nvidia implicó apoyo para esquemas de entrenamiento e infraestructura de software para los modelos de Figure. Las expectativas demostraron ser altas. En un informe de 2025, la empresa vendía productos de amplio uso.
B, como ocurre con las armas láser, fue ampliamente utilizado.
Conclusión
La inversión de 675 millones de dólares de Figure AI fue más que un hito financiero: fue un catalizador para desplegar avances tecnológicos junto a una historia consolidada. La combinación de asociaciones financieras y técnicas en el acuerdo confirmó que el enfoque en IA prometía transformar la robótica. La tendencia histórica vinculó de manera inseparable los desafíos de los inversores con los de los fabricantes de máquinas, estableciendo nuevos estándares y modelos de negocio.
El legado (a mediados de 2026) trasciende la ronda en sí: la empresa ha seguido desarrollando sus sistemas y expandiendo su presencia en el mercado. Considerando comparaciones con gigantes tecnológicos y el impulso hacia energías renovables, Figure AI pretende mantener su posición, dejando la Serie B como un hito público notable para el futuro de la robótica.
Modelo de negocio y posición financiera
Con una valoración privada de 2.600 millones de dólares, Figure AI tenía un plan de financiación de capital moderado en comparación con otras startups nativas de IA. El respaldo de Microsoft impulsó capacidades especializadas y un crecimiento acelerado. La empresa, sin embargo, no reveló detalles específicos sobre el uso completo de la ronda.
Más bien, su estrategia exigía una gran inversión inicial para desarrollar un robot humanoide práctico a gran escala. El alcance de la empresa implicaba competir con otras startups como Sanctuary AI, así como con decisiones de fabricantes de armamento.
Al final, la ronda de 675 millones de dólares permitió a la empresa mantener su independencia mientras construía software y hardware para la robótica física.
Percepción pública y seguridad
Tras la colaboración con OpenAI, se debatió la seguridad de la IA. La empresa incorporó tradiciones de investigación de diversas comunidades. Un informe posterior a septiembre de 2025 encontró que los robots de la empresa en tareas piloto superaban las capacidades de adquisiciones anteriores. La financiación de Nvidia implicó una ruta para esquemas de entrenamiento y modelos avanzados. Sin embargo, las expectativas eran altas, y la empresa enfrentó escrutinio en cuanto a la seguridad de sus productos.
Modelo de negocio y posición financiera
La inversión de 675 millones de dólares permitió a Figure AI mantener independencia mientras desarrollaba tecnología de vanguardia. La colaboración con socios tecnológicos clave y la expansión de su infraestructura de cómputo posicionaron a la empresa para escalar la producción y el desarrollo de software.
La empresa no reveló una distribución detallada de la ronda, pero su estrategia se centró en construir una base sólida para la producción masiva y la integración de IA en entornos físicos.
Conclusión
La inversión de 675 millones de dólares en Figure AI fue más que un hito financiero: representó un punto de inflexión para la robótica humanoide. La consolidación de asociaciones en el acuerdo confirmó que la IA aplicada a la robótica tiene un potencial transformador. La tendencia histórica vinculó de manera inseparable los desafíos de los inversores con los de los fabricantes, estableciendo nuevos estándares para la financiación en la intersección de la IA y las herramientas físicas.
La financiación, en última instancia, impulsó plataformas que van más allá de la ronda inicial: el sistema Index y la expansión de mercado para 2026. Considerando comparaciones con otros actores del sector, Figure AI busca capitalizar su ventaja, dejando la Serie B como una huella pública duradera para la robótica y su aplicación industrial.