La Oficina de Derechos de Autor de los Estados Unidos (USCO) publicó su informe final sobre derechos de autor e inteligencia artificial en 2025. El informe es la culminación de una investigación de varios años sobre cómo la ley de derechos de autor debería aplicarse a las obras creadas con o por sistemas de IA generativa. Aborda cuestiones sobre autoría, responsabilidad por infracción y el uso de material protegido por derechos de autor en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial. El informe proporciona orientación al Congreso, a los tribunales y al público sobre la interpretación de la ley vigente por parte de la Oficina, al tiempo que recomienda posibles cambios legislativos.
La Oficina de Derechos de Autor, parte de la Biblioteca del Congreso, es el organismo del gobierno de los Estados Unidos que registra reclamaciones de derechos de autor, documenta información de titularidad y asesora al Congreso sobre políticas de derechos de autor. El informe de 2025 sigue a una serie de avisos anteriores y consultas públicas iniciadas en 2023, que buscaron aportes de creadores, empresas tecnológicas y expertos legales. El informe final sintetiza esos comentarios y describe la posición de la Oficina sobre varios temas controvertidos.
Antecedentes y Proceso
La Oficina de Derechos de Autor comenzó su investigación sobre IA a principios de 2023, impulsada por la rápida proliferación de herramientas de IA generativa que pueden producir texto, imágenes, música y otras obras creativas. La Oficina emitió un aviso de investigación en agosto de 2023, solicitando comentarios públicos sobre una variedad de preguntas, incluyendo si los resultados generados por IA pueden estar protegidos por derechos de autor, quién debería ser considerado el autor y cómo se aplican doctrinas existentes como el uso justo al entrenamiento de IA.
La Oficina recibió más de 10,000 comentarios de individuos y organizaciones, incluyendo grandes empresas tecnológicas como OpenAI, Anthropic y Google DeepMind, así como grupos de la industria creativa, académicos y artistas individuales. En 2024, la Oficina celebró sesiones de escucha pública y publicó varios borradores de discusión sobre temas específicos, como réplicas digitales y el uso de obras protegidas en datos de entrenamiento. El informe final, publicado en 2025, consolida estos hallazgos y establece las recomendaciones oficiales de la Oficina.
Hallazgos Clave sobre Autoría
Una cuestión central abordada en el informe es si las obras generadas por IA pueden tener derechos de autor. La Oficina de Derechos de Autor mantiene que la protección de derechos de autor requiere autoría humana. Bajo la ley vigente, las obras creadas enteramente por un sistema de IA, sin aporte creativo humano, no son elegibles para registro. Sin embargo, las obras que implican suficiente control creativo humano sobre el resultado de la IA pueden calificar, dependiendo del grado de participación humana.
El informe aclara que el uso de una herramienta de IA como ayuda no necesariamente impide los derechos de autor si un humano toma decisiones creativas, como seleccionar indicaciones, organizar resultados o modificar el resultado final. La Oficina cita sus decisiones anteriores, incluida la resolución de 2023 que denegó el registro de un cómic con imágenes generadas por IA porque la contribución humana se consideró insuficiente. El informe enfatiza un análisis caso por caso, centrándose en si el autor humano ejerció "control creativo" sobre los elementos expresivos.
El informe también discute el concepto de "autoría" en el contexto de los modelos de aprendizaje automático. Rechaza la idea de que un sistema de IA pueda ser autor, alineándose con el precedente legal de larga data de que los derechos de autor recaen en creadores humanos. La Oficina recomienda que el Congreso considere legislación aclaratoria para abordar casos límite, pero no llega a proponer una regla general para todas las obras asistidas por IA.
Datos de Entrenamiento y Uso Justo
Otra sección importante del informe aborda el uso de obras protegidas por derechos de autor para entrenar modelos de IA. Muchos sistemas de IA, incluidos los modelos de lenguaje grandes, se entrenan con conjuntos de datos vastos que incluyen libros, artículos, imágenes y otro material protegido. El informe examina si dicho uso constituye infracción de derechos de autor o cae bajo la doctrina del uso justo.
La Oficina de Derechos de Autor concluye que la cuestión del uso justo para el entrenamiento de IA no puede responderse de manera categórica. Depende de factores como la naturaleza del uso, la cantidad de material utilizado y el impacto potencial en el mercado. El informe señala que algunos usos de entrenamiento pueden ser transformadores, particularmente cuando la IA se utiliza para investigación o fines no comerciales, pero que los usos comerciales que compiten con las obras originales tienen menos probabilidades de ser considerados uso justo.
El informe recomienda que el Congreso considere un esquema de licencias estatutarias para el entrenamiento de IA, que permitiría a las empresas usar obras protegidas a cambio de compensación a los titulares de derechos. También sugiere que los tribunales continúen aplicando la prueba de cuatro factores del uso justo caso por caso, como han hecho en litigios tempranos que involucran a empresas de IA.
Responsabilidad por Contenido Infractor Generado por IA
El informe también aborda la responsabilidad de los desarrolladores y usuarios de IA cuando un sistema de IA produce contenido que infringe derechos de autor existentes. Distingue entre el modelo de IA en sí, que es una herramienta, y el usuario humano que dirige su resultado. La Oficina argumenta que los usuarios que intencionalmente indican a una IA que reproduzca material protegido pueden ser responsables de infracción, similar a un humano que copia una obra.
Para los desarrolladores, el informe considera si pueden ser considerados responsables por resultados infractores generados por sus modelos. Discute doctrinas como la infracción contributiva y la responsabilidad vicaria, señalando que la responsabilidad puede atribuirse si un desarrollador sabe que la IA es probable que produzca contenido infractor y no toma medidas razonables para prevenirlo. El informe alienta a los desarrolladores a implementar medidas técnicas, como filtros y técnicas de poda de modelos, para reducir el riesgo de generar material infractor.
El informe también examina el papel de la aumentación de datos y otras prácticas de entrenamiento que podrían llevar inadvertidamente a la memorización de obras protegidas. Sugiere que los desarrolladores documenten sus datos de entrenamiento y mantengan registros para facilitar el cumplimiento legal.
Réplicas Digitales y Semejanza de Voz
Una porción significativa del informe trata sobre réplicas digitales - imitaciones generadas por IA de la voz, imagen o semejanza de una persona. La Oficina de Derechos de Autor reconoce que la ley de derechos de autor existente proporciona protección limitada contra réplicas digitales no autorizadas, ya que los derechos de autor no cubren la identidad o semejanza de una persona. El informe recomienda nueva legislación federal para abordar esta brecha, creando un derecho de publicidad que protegería a los individuos de la explotación comercial de sus réplicas digitales.
El informe señala que algunos estados ya tienen leyes de derechos de publicidad, pero estas varían ampliamente y no proporcionan protección uniforme. Propone un estatuto federal que establecería un marco claro para el consentimiento, licencias y remedios. La Oficina también sugiere que la Oficina de Derechos de Autor mantenga un registro de réplicas digitales autorizadas para ayudar a las plataformas y usuarios a identificar usos legítimos.
Perspectivas Internacionales
El informe sitúa el enfoque de los Estados Unidos en un contexto internacional, señalando que otros países también están lidiando con problemas similares. Destaca la Ley de IA de la Unión Europea, que incluye requisitos de transparencia para los datos de entrenamiento de IA, y las excepciones de derechos de autor del Reino Unido para la minería de texto y datos. El informe argumenta que los Estados Unidos deberían mantener su liderazgo en innovación de IA mientras aseguran que la ley de derechos de autor se adapte a nuevas tecnologías.
La Oficina de Derechos de Autor enfatiza la importancia de la cooperación internacional, ya que los sistemas de IA a menudo operan a través de fronteras. Recomienda que los Estados Unidos se involucren con organismos internacionales como la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual para desarrollar estándares consistentes para la IA y los derechos de autor.
Recomendaciones y Próximos Pasos
El informe de 2025 concluye con un conjunto de recomendaciones para el Congreso, los tribunales y la propia Oficina de Derechos de Autor. Estas incluyen:
- Aclarar que la autoría humana es requerida para la protección de derechos de autor, pero proporcionar orientación sobre cuándo califican las obras asistidas por IA.
- Promulgar un estatuto federal de réplicas digitales para proteger la voz y semejanza de los individuos.
- Considerar un marco de licencias para los datos de entrenamiento de IA, con aportes de las partes interesadas.
- Alentar a los tribunales a aplicar la doctrina del uso justo existente de manera flexible, reconociendo los aspectos únicos de la IA.
- Actualizar las prácticas de registro de la Oficina de Derechos de Autor para manejar solicitudes relacionadas con IA, incluido un requisito de divulgar el uso de IA en el proceso de creación.
El informe también anuncia que la Oficina de Derechos de Autor emitirá orientación actualizada para los solicitantes de registro, basándose en su declaración de 2023 que requería la divulgación de contenido generado por IA. La Oficina planea desarrollar nuevos materiales de capacitación para sus examinadores y continuar monitoreando los desarrollos tecnológicos.
Recepción e Impacto
El informe ha sido recibido con reacciones mixtas. Empresas tecnológicas, incluidas OpenAI y Anthropic, acogieron con satisfacción el enfoque matizado del informe sobre el uso justo, pero expresaron preocupaciones sobre posibles requisitos de licencias. Grupos de la industria creativa elogiaron el énfasis del informe en la autoría humana y su llamado a legislación sobre réplicas digitales, pero algunos argumentaron que el análisis de uso justo era demasiado permisivo.
Los académicos legales han señalado que el informe no tiene fuerza de ley, pero es probable que influya en tribunales y legisladores. Las interpretaciones de la Oficina de Derechos de Autor a menudo reciben deferencia por parte de los tribunales, y sus recomendaciones pueden dar forma a futura legislación. Se espera que el informe sea una referencia clave en litigios en curso que involucran a empresas de IA, como las demandas presentadas por autores y artistas contra importantes desarrolladores de IA.
El informe también tiene implicaciones para las propias operaciones de la Oficina de Derechos de Autor. En 2025, la Oficina enfrentó una disputa de liderazgo inusual, con el presidente Donald Trump afirmando haber despedido a la registradora Shira Perlmutter y nombrado a Paul Perkins como registrador interino. Sin embargo, la posición de Perlmutter como empleada del Congreso fue respaldada por los tribunales, y el informe se emitió bajo su liderazgo. La disputa no afectó el contenido del informe, pero destacó la posición única de la Oficina dentro del poder legislativo.
En general, el informe de 2025 representa un hito significativo en el esfuerzo continuo por alinear la ley de derechos de autor con las realidades de la inteligencia artificial. Proporciona un marco integral para abordar las cuestiones más apremiantes, dejando espacio para una mayor evolución a medida que la tecnología avanza.