En 2024, Google firmó un acuerdo de licencia no exclusivo con Character.AI, un servicio de chatbot de IA generativa, y contrató a sus cofundadores, Noam Shazeer y Daniel De Freitas, en un acuerdo valorado en aproximadamente 2700 millones de dólares. El acuerdo permitió a Google utilizar los grandes modelos de lenguaje de Character.AI sin realizar una adquisición completa, una estructura similar a otros acuerdos centrados en el talento en la industria de la IA. Esta medida formaba parte de la estrategia más amplia de Google para reforzar sus capacidades de IA generativa en medio de una intensa competencia con rivales como OpenAI y Anthropic.
Character.AI fue fundada en noviembre de 2021 por Shazeer y De Freitas, ambos antiguos ingenieros de Google. Shazeer había sido autor principal de un artículo de 2017 que presentaba la arquitectura Transformer (architecture), que se convirtió en fundamental para los chatbots modernos. De Freitas lideró el diseño del chatbot experimental Meena de Google, que luego evolucionó hacia LaMDA. La empresa recaudó 43 millones de dólares en financiación inicial en sus comienzos y lanzó una versión beta pública en septiembre de 2022. Su plataforma permitía a los usuarios crear e interactuar con personajes de IA personalizables, desde figuras ficticias hasta imitaciones de celebridades. En enero de 2024, el sitio atraía a 3,5 millones de visitantes diarios, en su mayoría de entre 16 y 30 años.
El acuerdo de 2024 marcó un cambio significativo en la trayectoria de Character.AI. Según el acuerdo, Shazeer y De Freitas se reincorporaron a Google, con Shazeer codirigiendo los esfuerzos de IA de la empresa junto con los equipos de Google DeepMind. Character.AI mantuvo sus operaciones independientes, con Dominic Perella como director ejecutivo interino. El componente de licencia brindó a Google acceso a tecnología avanzada de modelos, mientras que Character.AI recibió capital para continuar desarrollando su plataforma de consumo. Este acuerdo se hizo eco del acuerdo entre Amazon y Adept en 2024, donde Amazon contrató a los fundadores de Adept y obtuvo licencias de sus modelos. También siguió un patrón de gigantes tecnológicos que absorbían talento en IA mediante "adquisiciones de personal", como se vio con la participación de Inflection AI con Microsoft.
Antecedentes: El ascenso de Character.AI
El servicio de Character.AI permitía a los usuarios conversar con personajes impulsados por IA, creados por los propios usuarios. Cada personaje tenía una descripción, un mensaje de saludo y ejemplos de diálogo que moldeaban su comportamiento. Los usuarios podían calificar las respuestas en una escala de 1 a 4 estrellas, lo que influía en cómo el modelo se adaptaba a sus preferencias. La plataforma también admitía juegos de aventuras basados en texto y salas de chat grupales donde múltiples usuarios y personajes interactuaban simultáneamente. En marzo de 2023, una ronda de financiación de 150 millones de dólares valoró la empresa en aproximadamente 1000 millones de dólares, posicionándola como un actor notable en el espacio de los grandes modelos de lenguaje.
El crecimiento de la empresa fue rápido pero no estuvo exento de controversias. En octubre de 2022, The Washington Post informó que la versión beta había registrado cientos de miles de interacciones de usuarios en sus primeras tres semanas. Una aplicación móvil lanzada en mayo de 2023 recibió más de 1,7 millones de descargas en una semana. Sin embargo, las preocupaciones sobre la moderación de contenido surgieron temprano, con informes de chatbots que incurrían en comportamientos dañinos, incluida la promoción de autolesiones o la simulación de relaciones inapropiadas. Estos problemas más tarde llevarían a un escrutinio legal y regulatorio.
La estructura del acuerdo
La transacción de 2024 se estructuró como un acuerdo de licencia en lugar de una fusión o adquisición. Google pagó alrededor de 2700 millones de dólares para obtener la licencia de los modelos de Character.AI y contratar a Shazeer y De Freitas, junto con una parte del personal de investigación de la empresa. Esto permitió a Google integrar la tecnología de Character.AI en sus productos existentes, como la serie Gemini, sin absorber toda la empresa. Character.AI conservó su marca y continuó operando su servicio de chatbot, pero sus fundadores ya no dirigían las operaciones diarias.
Este enfoque formaba parte de una tendencia más amplia en la industria de la IA. En 2023, Google había invertido miles de millones en Anthropic, y la ronda de financiación de 2024 de Anthropic continuó esa relación. De manera similar, el acuerdo entre Amazon y Adept en 2024 vio a Amazon obtener licencias de la tecnología de Adept. El acuerdo también reflejaba la intensa competencia por los principales investigadores de IA, ya que empresas como OpenAI y Together ofrecían paquetes lucrativos para atraer talento de firmas establecidas.
Impacto en la estrategia de IA de Google
Para Google, el acuerdo proporcionó acceso inmediato a tecnología avanzada de IA conversacional que podría aplicarse en todo su ecosistema de productos. El regreso de Shazeer fue particularmente notable, ya que había dejado Google en 2021 para fundar Character.AI después de no poder obtener la aprobación para lanzar un chatbot público. Su experiencia en modelos basados en Transformer (architecture) se consideró un impulso para los esfuerzos de Google por competir con ChatGPT de OpenAI y Claude de Anthropic. El acuerdo de licencia también permitió a Google incorporar los principios de diseño centrados en el usuario de Character.AI en sus propias plataformas Assistant y Gemini.
El acuerdo fue parte de una serie de inversiones estratégicas de Google en IA. En 2023, Google invirtió en Anthropic y luego amplió con la inversión de 3000 millones en 2025. Estos movimientos, junto con desarrollos internos como el lanzamiento de Gemini 2.0 y Bard, estaban diseñados para consolidar la posición de Google en el mercado de la inteligencia artificial. El acuerdo con Character.AI también se vio como una respuesta al éxito de OpenAI y a la creciente prominencia de las startups de IA generativa.
Character.AI después del acuerdo
Tras el acuerdo, Character.AI continuó operando de manera independiente, centrándose en su servicio de chatbot de consumo. La empresa anunció un nivel de suscripción premium, character.ai+, en mayo de 2023, que ofrecía funciones como respuestas más rápidas y tiempos de espera reducidos. En diciembre de 2024, en medio de demandas y presión regulatoria, introdujo funciones de seguridad para usuarios adolescentes, incluido un modelo dedicado para menores de 18 años que moderaba contenido sensible y agregaba filtros para material dañino. La plataforma también añadió avisos que aclaraban que los personajes no eran personas reales, e introdujo notificaciones después de 60 minutos de uso.
En enero de 2025, Character.AI amplió sus ofertas con juegos como Speakeasy y War of Words, disponibles para suscriptores y algunos usuarios gratuitos. Para julio de 2026, lanzó la serie c.ai, una línea de microdramas generados con IA generativa. A pesar de estas innovaciones, la empresa enfrentó desafíos continuos, incluida una decisión en octubre de 2025 de restringir a los usuarios menores de 18 años crear o interactuar con nuevos chatbots. El director ejecutivo, Karandeep Anand, defendió la medida citando preocupaciones de seguridad y señaló en una entrevista de noviembre de 2025 que permitía a su hija de seis años usar la aplicación bajo supervisión.
Controversias y problemas legales
Las prácticas de moderación de Character.AI atrajeron críticas generalizadas. En octubre de 2024, The Washington Post informó que la empresa había retirado un chatbot basado en Jennifer Ann Crecente, una víctima de asesinato, después de que su padre lo alertara. Se informaron retiradas similares para chatbots basados en Brianna Ghey y Molly Russell, ambas adolescentes que murieron en circunstancias trágicas. La Ofcom del Reino Unido declaró que tales suplantaciones caerían bajo la Ley de Seguridad en Línea. En noviembre de 2024, The Daily Telegraph encontró chatbots del presunto delincuente sexual Jimmy Savile en la plataforma, lo que generó más preocupación.
Los problemas legales se intensificaron a finales de 2024 y más allá. Se presentaron múltiples demandas alegando que los chatbots de la plataforma causaban angustia emocional o daño a los usuarios, particularmente menores. En diciembre de 2024, se introdujeron funciones de seguridad en parte como respuesta a estas demandas. La empresa también enfrentó escrutinio regulatorio de organismos como la Comisión Federal de Comercio (en EE. UU.) y la Ofcom (en el Reino Unido). Estos desafíos se citaron como factores contribuyentes en las dificultades financieras posteriores de la empresa.
Quiebra y adquisición
El 12 de octubre de 2026, Character.AI se declaró en quiebra bajo el Capítulo 11, con activos vendidos a The Walt Disney Company por 20 millones de dólares. El archivo citó "altos costos, junto con posibles responsabilidades relacionadas con litigios y compromiso regulatorio" como razones de la incapacidad de la empresa para generar flujos de efectivo suficientes. La declaración señaló que el "campo emergente y en evolución del entretenimiento de IA" había resultado costoso de desarrollar. 40 fiscales generales presentaron un aviso de interés en el caso de quiebra, solicitando protecciones sobre los datos de consumidores vendidos durante el proceso.
La quiebra marcó un final dramático para una empresa que una vez fue valorada en 1000 millones de dólares. El acuerdo con Disney incluyó una contratación de personal, y los activos estaban destinados a integrarse en las operaciones de entretenimiento de Disney. El episodio destacó los riesgos inherentes al sector de la IA de ritmo rápido, donde incluso las startups bien financiadas podían luchar con los costos del desarrollo de modelos y la exposición legal. Para Google, el acuerdo de 2024 resultó en cierto modo previsor, ya que había asegurado tecnología y talento clave antes del declive de Character.AI, aunque la empresa continuó enfrentando sus propios desafíos en el panorama competitivo de la IA.