Getty v. Stability (2023) es una demanda por infracción de derechos de autor presentada por Getty Images contra Stability AI, la empresa desarrolladora del modelo de generación de imágenes Stable Diffusion. El caso, iniciado en enero de 2023 en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Delaware, alega que Stability AI copió y procesó millones de imágenes de la base de datos de Getty sin autorización para entrenar su modelo de IA generativa. La demanda solicita daños legales, medidas cautelares y la destrucción de los datos de entrenamiento infractores.
La disputa se centra en el uso de imágenes extraídas de la web en el entrenamiento de sistemas de aprendizaje profundo. Getty Images, una importante agencia de fotografía de stock, afirma que las acciones de Stability AI violan sus derechos de autor y los de sus colaboradores. Stability AI ha argumentado que su uso de imágenes disponibles públicamente se enmarca en el uso justo, una defensa que ha sido central en varios casos similares en el campo de la inteligencia artificial.
Antecedentes del caso
En 2022, Stability AI lanzó Stable Diffusion, un modelo de red neuronal de código abierto capaz de generar imágenes detalladas a partir de indicaciones de texto. El modelo fue entrenado con un conjunto de datos llamado LAION-5B, que contenía miles de millones de pares de imagen y texto extraídos de internet. Getty Images, que otorga licencias para millones de fotografías, alegó que una parte sustancial de sus imágenes propietarias se incluyó en este conjunto de datos sin permiso.
Getty Images presentó su demanda el 13 de enero de 2023 ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Delaware. La demanda nombra a Stability AI, así como a su director ejecutivo, Emad Mostaque, y a la subsidiaria estadounidense de la empresa, Stability AI Ltd. La demanda afirma infracción de derechos de autor directa, contributoria y vicaria, así como violaciones de la Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital (DMCA) por eliminar o alterar información de gestión de derechos de autor.
Reclamaciones legales y argumentos
La reclamación principal de Getty Images es que Stability AI reprodujo y almacenó millones de imágenes protegidas por derechos de autor durante el proceso de entrenamiento. La empresa argumenta que esta reproducción no es transformadora y que la naturaleza comercial del uso por parte de Stability AI juega en contra del uso justo. Getty también sostiene que Stable Diffusion puede generar imágenes que se asemejan mucho a las fotografías originales, incluidas marcas de agua y otras marcas de identificación, lo que socava aún más la defensa de uso justo.
Stability AI ha respondido afirmando que el entrenamiento con imágenes disponibles públicamente es un uso justo legal, similar a un artista humano que aprende de obras existentes. La empresa también ha argumentado que las imágenes generadas por Stable Diffusion son obras nuevas y transformadoras que no infringen ningún derecho de autor específico. Stability AI ha intentado desestimar el caso, pero el tribunal ha permitido que las reclamaciones continúen, lo que indica que las cuestiones legales son sustanciales.
Demandas relacionadas e impacto en la industria
El caso Getty v. Stability forma parte de una ola más amplia de litigios contra empresas de IA generativa. En enero de 2023, tres artistas - Sarah Andersen, Kelly McKernan y Karla Ortiz - presentaron una demanda colectiva contra Stability AI, Midjourney y DeviantArt, alegando violaciones de derechos de autor similares. Ese caso, Andersen v. Stability AI, fue posteriormente desestimado en parte, pero se permitió que continuara en ciertas reclamaciones. Otros autores han presentado demandas contra OpenAI y Anthropic por el uso de textos protegidos por derechos de autor en el entrenamiento de modelos de lenguaje de gran tamaño.
Estos casos tienen implicaciones significativas para la industria de la inteligencia artificial. Si los tribunales fallan en contra de las empresas de IA, es posible que se les exija obtener licencias para los datos de entrenamiento, lo que podría aumentar los costos y alterar el desarrollo de modelos futuros. Por el contrario, un fallo a favor del uso justo podría consolidar la legalidad del entrenamiento con datos disponibles públicamente, fomentando una mayor innovación.
El papel de los datos de entrenamiento
El núcleo de la disputa radica en cómo se entrenan los modelos de aprendizaje automático. Stable Diffusion es un tipo de modelo de IA generativa que utiliza una arquitectura U-Net y un proceso llamado difusión para generar imágenes. El proceso de entrenamiento implica alimentar al modelo con millones de imágenes y sus descripciones de texto asociadas, lo que le permite aprender las relaciones estadísticas entre las características visuales y el lenguaje.
Getty Images argumenta que este proceso implica la reproducción no autorizada de sus obras protegidas por derechos de autor. La empresa ha señalado que Stable Diffusion a veces puede reproducir copias casi exactas de imágenes de su base de datos, incluida la marca de agua de Getty Images. Esto, afirma Getty, demuestra que el modelo ha memorizado y puede generar contenido protegido por derechos de autor, lo que no constituye un uso justo.
Historia procesal y estado actual
Después de que Getty presentara su demanda, Stability AI solicitó la desestimación del caso, argumentando que las reclamaciones eran especulativas y que la empresa no había infringido directamente ningún derecho de autor. En una sentencia de finales de 2023, el tribunal denegó la moción de desestimación, permitiendo que el caso continuara a la fase de descubrimiento de pruebas. El tribunal consideró que Getty había alegado de manera plausible que Stability AI había copiado sus imágenes y que la defensa de uso justo no era suficiente para desestimar las reclamaciones en esta etapa.
A principios de 2025, el caso aún se encuentra en la fase de descubrimiento de pruebas. Ambas partes han estado involucradas en una extensa producción de documentos y declaraciones. Aún no se ha fijado una fecha para el juicio. El resultado de este caso podría sentar un precedente sobre cómo se aplica la ley de derechos de autor al entrenamiento de inteligencia artificial, afectando no solo a Stability AI, sino también a otras empresas como OpenAI, Anthropic y Google DeepMind.
Contexto más amplio: IA y ley de derechos de autor
El caso Getty v. Stability es una de varias disputas de alto perfil que han provocado debates legales y regulatorios sobre la IA y los derechos de autor. En los Estados Unidos, la Oficina de Derechos de Autor ha emitido una guía que establece que las obras generadas enteramente por IA no son elegibles para la protección de derechos de autor, pero la cuestión de si el entrenamiento con obras protegidas constituye una infracción sigue sin resolverse. En la Unión Europea, la Ley de IA incluye disposiciones que exigen transparencia sobre los datos de entrenamiento, pero no aborda explícitamente los derechos de autor.
Algunos expertos argumentan que la ley de derechos de autor actual no está preparada para manejar las complejidades del entrenamiento de IA. Sugieren que puede ser necesaria una nueva legislación para equilibrar los intereses de los titulares de derechos de autor y los desarrolladores de IA. Otros creen que el uso justo es suficiente y que los tribunales finalmente respaldarán la legalidad del entrenamiento con datos disponibles públicamente.
Posibles resultados e implicaciones
Si Getty Images prevalece, Stability AI podría ser obligada a pagar daños sustanciales y a eliminar o destruir sus conjuntos de datos de entrenamiento. Esto podría tener un efecto disuasorio en el desarrollo de modelos de IA de código abierto, ya que otros desarrolladores podrían mostrarse reacios a entrenar con datos extraídos de la web sin licencias. También podría conducir a un mercado de datos de entrenamiento con licencia, donde empresas como Getty Images vendan acceso a sus archivos para fines de entrenamiento de IA.
Si Stability AI gana, se reforzaría la noción de que el entrenamiento con datos disponibles públicamente es un uso justo, lo que podría acelerar el desarrollo de la IA. Sin embargo, también podría conducir a prácticas de extracción de datos más agresivas, lo que podría perjudicar a los fotógrafos y otros creadores de contenido que dependen de las tarifas de licencia.
El caso es seguido de cerca por la comunidad de la inteligencia artificial, los académicos legales y los creadores de contenido. Su resolución probablemente influirá en cómo las empresas de IA abordan la recopilación de datos y si buscan licencias de los titulares de derechos de autor. Por ahora, el caso sigue pendiente y no se ha emitido ningún fallo final.