Getty Images (UK) inició un procedimiento judicial contra Stability AI en el Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales en enero de 2023, alegando que el modelo Stable Diffusion de la empresa se entrenó con millones de fotografías protegidas por derechos de autor sin autorización. El caso, formalmente denominado Getty Images (UK) Ltd y otros contra Stability AI Ltd, se convirtió en uno de los primeros litigios importantes en el Reino Unido en poner a prueba cómo se aplica la legislación sobre derechos de autor a los sistemas de Generative AI. Getty solicitó daños y perjuicios y una orden judicial para impedir el uso posterior de sus imágenes en los datos de entrenamiento, argumentando que el raspado de su sitio web y sus bases de datos por parte de Stability AI infringía tanto los derechos de autor como los derechos sobre bases de datos según la legislación del Reino Unido.
La disputa surgió del desarrollo por parte de Stability AI de Stable Diffusion, un modelo de Deep learning que genera imágenes a partir de indicaciones de texto. Stability AI, fundada en 2020 y con sede en Londres, lanzó Stable Diffusion en agosto de 2022. El modelo se entrenó con un gran conjunto de datos conocido como LAION-5B, que contenía miles de millones de pares de imagen y texto extraídos de internet, incluidas muchas imágenes alojadas en las plataformas de Getty. Getty sostuvo que este raspado y el uso posterior constituían una reproducción no autorizada y una comunicación al público de sus obras protegidas. Stability AI argumentó que el proceso de entrenamiento implicaba un uso transformador y que el modelo no almacenaba ni reproducía imágenes individuales directamente, sino que aprendía patrones estadísticos.
El caso del Tribunal Superior avanzó por etapas procesales en 2023 y 2024. En julio de 2023, el tribunal rechazó la solicitud de Stability AI de desestimar partes de la demanda de Getty, permitiendo que el caso continuara hasta un juicio completo. El tribunal consideró que Getty había planteado reclamaciones defendibles en cuanto a la infracción de derechos de autor, en particular en relación con la reproducción de imágenes durante el entrenamiento y la posibilidad de que el modelo generara copias casi idénticas de las imágenes de origen. Una conferencia de gestión del caso a principios de 2024 fijó la fecha del juicio para finales de 2025, y ambas partes participaron en una amplia divulgación de documentos técnicos y registros de datos de entrenamiento.
Reclamaciones legales y defensas
La reclamación principal de Getty se basaba en el derecho de reproducción conforme a la Ley de Derechos de Autor, Diseños y Patentes de 1988. La empresa argumentó que el proceso de entrenamiento de Stability AI implicaba necesariamente copiar imágenes en los parámetros del modelo, incluso si las copias no eran directamente accesibles. Getty también invocó el derecho sobre bases de datos del Reino Unido, que protege la inversión sustancial en la compilación de datos. Stability AI respondió que el conjunto de datos LAION era de acceso público y que el proceso de entrenamiento era análogo a que un ser humano viera imágenes para aprender estilos artísticos. La empresa añadió que cualquier infracción era transitoria e incidental, y que se acogía a las excepciones para reproducciones temporales.
La sentencia del tribunal de julio de 2023, dictada por el juez Birss, abordó varias cuestiones preliminares. Birss sostuvo que las reclamaciones de Getty no estaban claramente abocadas al fracaso, señalando que la cuestión de si el entrenamiento constituye una infracción era un asunto para el juicio completo. También permitió a Getty modificar su demanda para incluir alegaciones sobre la capacidad del modelo de generar imágenes que se asemejan mucho a fotografías específicas, un punto que podría reforzar el caso de infracción. La defensa de Stability AI de que el modelo se entrenó con datos obtenidos legalmente de terceros se consideró insuficiente para desestimar la reclamación en una fase temprana.
Aspectos técnicos del caso
El caso exigió que el tribunal comprendiera cómo funcionan los modelos de Neural network como Stable Diffusion. Los expertos técnicos de Stability AI explicaron que el entrenamiento implica alimentar millones de imágenes a través de una arquitectura de U-Net, que aprende a eliminar el ruido aleatorio para convertirlo en imágenes coherentes. El modelo almacena pesos - valores numéricos - que codifican relaciones estadísticas, no copias píxel a píxel. Sin embargo, los expertos de Getty argumentaron que el modelo puede memorizar y reproducir imágenes de entrenamiento específicas, especialmente cuando se le indica con cierto texto. Este fenómeno de memorización, documentado en la investigación académica sobre Large language models y generadores de imágenes, se convirtió en una disputa fáctica central.
El conjunto de datos LAION-5B, creado por la organización sin ánimo de lucro LAION, se ensambló rastreando páginas web y extrayendo URL de imágenes y texto alternativo. Stability AI utilizó un subconjunto filtrado de este conjunto de datos para entrenar Stable Diffusion. Las imágenes de Getty aparecían en el conjunto de datos porque muchos sitios web incrustaban fotos de Getty sin autorización. El caso planteó cuestiones sobre si Stability AI tenía la obligación de verificar el estado de los derechos de autor de las imágenes del conjunto de datos, o si podía confiar en la disponibilidad pública del conjunto de datos. El tribunal escuchó pruebas sobre la magnitud del raspado, y Getty estimó que más de 12 millones de sus imágenes se incluían en los datos de entrenamiento.
Historia procesal y resoluciones clave
Tras el fracaso de la solicitud de desestimación de julio de 2023, el caso pasó a la fase de divulgación. En noviembre de 2023, el tribunal ordenó a Stability AI que proporcionara registros detallados de sus datos de entrenamiento, incluidas las imágenes específicas utilizadas y las fechas de raspado. Stability AI se resistió inicialmente, alegando confidencialidad comercial, pero el tribunal dictaminó que la transparencia era necesaria para que Getty pudiera evaluar sus reclamaciones. En febrero de 2024, una nueva audiencia abordó la admisibilidad de las pruebas periciales sobre el comportamiento de los modelos de IA. El tribunal permitió a ambas partes presentar informes periciales de informáticos, incluidos especialistas en Machine learning y derecho de autor.
Un acontecimiento significativo se produjo en abril de 2024, cuando el tribunal concedió a Getty permiso para añadir una reclamación por infracción secundaria contra los usuarios de Stability AI. Esta reclamación alegaba que las personas que utilizaban Stable Diffusion para generar imágenes infringían los derechos de autor al crear obras derivadas. Stability AI argumentó que sus usuarios no eran responsables porque el modelo no reproducía expresión protegida. El tribunal, sin embargo, consideró que se trataba de una cuestión susceptible de juicio, especialmente a la luz de las pruebas de que algunos usuarios habían generado imágenes muy similares a fotografías famosas. El caso se consolidó con una reclamación relacionada contra la empresa matriz de Stability AI, Stability AI Ltd, constituida en el Reino Unido.
Contexto industrial y político
El litigio se desarrolló en un contexto de litigios mundiales sobre los datos de entrenamiento de la IA. En Estados Unidos, Getty presentó una demanda separada contra Stability AI en el Distrito de Delaware en febrero de 2023, que posteriormente se trasladó al Distrito Norte de California. El caso del Reino Unido se consideró una prueba para la legislación europea sobre derechos de autor, ya que el Reino Unido no había adoptado aún la Directiva de 2019 sobre derechos de autor en el mercado único digital, que incluía una excepción para la minería de textos y datos. El gobierno del Reino Unido había considerado la posibilidad de introducir una excepción similar, pero archivó los planes en 2023 ante la presión de las industrias creativas. El resultado del caso Getty podría influir en si el Reino Unido adopta un enfoque más permisivo o más restrictivo respecto al entrenamiento de la IA.
El caso también atrajo la atención sobre el ecosistema más amplio de las empresas de Generative AI. Stability AI era una de las varias empresas, incluidas OpenAI y Anthropic, que se enfrentaban a demandas por los datos de entrenamiento. En el Reino Unido, el caso fue seguido de cerca por editores, fotógrafos y empresas tecnológicas. La industria de la Artificial intelligence argumentó que unas normas de derechos de autor demasiado estrictas sofocarían la innovación, mientras que los profesionales creativos sostenían que las empresas de IA se estaban beneficiando del uso sin licencia de su trabajo. La decisión final del tribunal podría sentar un precedente sobre cómo interpretan los tribunales del Reino Unido los derechos de autor en el contexto de la IA, afectando potencialmente a futuros casos que impliquen a Google DeepMind u otros desarrolladores de IA con sede en el Reino Unido.
Testigos peritos y pruebas técnicas
Se esperaba que el juicio, previsto para finales de 2025, contara con el testimonio de destacados informáticos. Getty planeaba llamar a expertos en Computer vision y Deep learning para demostrar cómo la arquitectura de Stable Diffusion podía memorizar imágenes de entrenamiento. Stability AI pretendía basarse en expertos que argumentarían que las salidas del modelo son creaciones novedosas, no copias. El tribunal también recibió pruebas sobre la eficacia de las técnicas de Data Augmentation y Model Pruning para reducir la memorización. Ambas partes encargaron estudios para comprobar si imágenes específicas de Getty podían reproducirse indicando al modelo con sus descripciones de texto alternativo.
Una cuestión técnica clave era si el proceso de entrenamiento implicaba una 'comunicación al público' según la legislación del Reino Unido. Getty argumentó que, al poner el modelo a disposición en línea, Stability AI comunicaba a los usuarios las copias incrustadas de sus imágenes. Stability AI respondió que el modelo no transmite imágenes directamente, sino que genera nuevas imágenes basadas en patrones aprendidos. El tratamiento de esta cuestión por parte del tribunal podría tener implicaciones sobre cómo se tratan los modelos basados en Transformer (architecture) según la legislación de derechos de autor. El caso también abordó el papel del Positional Encoding y la Multi-Head Attention en la capacidad del modelo para asociar texto con características visuales, aunque estos detalles técnicos eran secundarios respecto a las cuestiones jurídicas fundamentales.
Resultados posibles e implicaciones
Si Getty prevalece, el tribunal podría emitir una orden judicial que exija a Stability AI eliminar todas las imágenes de Getty de sus datos de entrenamiento, una tarea técnicamente difícil dado que los pesos del modelo no contienen copias identificables. Alternativamente, el tribunal podría conceder daños y perjuicios basados en el número de imágenes infractoras utilizadas, que Getty estimó en más de 12 millones. Stability AI, que enfrentó dificultades financieras en 2023 y 2024, podría tener problemas para pagar daños sustanciales. Una sentencia a favor de Stability AI aclararía que el entrenamiento con datos disponibles públicamente no infringe los derechos de autor, lo que podría fomentar un mayor desarrollo de la IA en el Reino Unido.
El resultado del caso también podría afectar al debate sobre el OpenPanel en la regulación de la IA. El gobierno del Reino Unido había adoptado inicialmente una postura proinnovación, pero el litigio puso de relieve la necesidad de normas más claras. En 2024, la Oficina de Propiedad Intelectual del Reino Unido emitió una orientación no vinculante sobre IA y derechos de autor, pero la decisión del Tribunal Superior tendría más peso. El caso también fue observado por organismos internacionales, incluida la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, que había estado debatiendo la IA y los derechos de autor desde 2020. A principios de 2025, el caso seguía pendiente, y ambas partes se preparaban para el juicio. La sentencia del tribunal, cuando llegue, probablemente sería apelada, lo que significa que la resolución final podría tardar años.
Procedimientos relacionados e impacto mundial
El caso del Reino Unido fue una de las varias acciones legales contra Stability AI. Además de la demanda en Estados Unidos, la empresa enfrentó reclamaciones en Alemania y Japón. Los procedimientos en el Reino Unido se consideraron particularmente significativos porque el Reino Unido es un importante centro de investigación en IA, con instituciones como University of Oxford y University of Toronto que contribuyen al campo. El caso también se cruzó con los debates sobre el uso de datos de entrenamiento por parte de OpenAI y Anthropic, aunque esas empresas no eran partes en el litigio del Reino Unido. El razonamiento del tribunal sobre cuestiones técnicas, como si los pesos del modelo constituyen copias, podría influir en cómo otras jurisdicciones abordan cuestiones similares.
El caso puso de relieve la tensión entre la innovación en Generative AI y los derechos de propiedad intelectual. Stability AI argumentó que su modelo era una herramienta para la creatividad, que permitía a los usuarios generar nuevas obras de arte. Getty respondió que la herramienta se construyó sobre el trabajo no autorizado de los fotógrafos. El papel del Tribunal Superior era interpretar la legislación existente, no establecer políticas, pero su decisión moldearía inevitablemente el panorama regulatorio. A medida que se acercaba el juicio, ambas partes seguían refinando sus argumentos, y se estimaba que los costes legales superarían los 10 millones de libras. El caso se erigió como un hito en la evolución de la relación entre la Artificial intelligence y la legislación sobre derechos de autor en el Reino Unido.